Animales de compañía

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La problemática del uso de animales destinados a compañía

Cuando hablamos de animales de compañía nos referimos a perros y gatos. Seres que han sido domesticados y han convivido con los humanos desde hace aproximadamente 10 mil años. Esta evolución ha propiciado que hayan dejado su estado silvestre, su autosuficiencia y se conviertan en completa responsabilidad nuestra. Sobre nosotros recae el control de su dieta, hábitat, crianza y reproducción.

En general, existen tres tipos de custodia de los animales de compañía: completo abandono, semi-descuido y cuidado responsable.  Bajo estos escenarios, los problemas más comunes que se presentan tanto en las ciudades como zonas rurales son:  reproducción sin control (potencial sobrepoblación), deshidratación y hambre; atropellamiento, exposición a inclemencias del clima, envenenamiento, agresiones y maltrato; enfermedades propias de la especie así como zoonóticas (de transmisión entre animales y humanos), ataques de los animales a las personas y riesgos en la salud pública.

En ese sentido, en nuestro imaginario social hemos visto a los perros y a los gatos que están en la calle con desprecio, e incluso como desecho, sin tomar en cuenta que son seres sintientes, víctimas de la falta de empatía y educación ciudadana, junto a la ausencia o mala aplicación de políticas públicas.

¿Qué puedes hacer tú?

Perros y gatos son animales sociables, que tienen necesidades propias de su especie. Entre las acciones para cuidarlos y corresponder a su amor incondicional están:

  • Comparte tiempo con ellos, reconoce sus gustos y deseos, que son diferentes de individuo a individuo.
  • Si eres tutor de un perro o gato: mantén su vacunación y desparasitación al día, visitas regulares al médico veterinario, esterilizarlos para evitar reproducción innecesaria así como complicaciones de salud y comportamiento, agua suficiente, alimento equilibrado, juegos y socialización con otros animales y personas. 
  • Adopta un animalito rescatado, existen decenas de centros de rescate en las ciudades de Ecuador, y siempre hay la oportunidad de encontrar un fiel compañero o compañera. 
  • Apoya las actividades de los centros de rescate de perros y gatos con voluntariado y donaciones. Son muchas las necesidades y tú puedes ayudar. 
  • Denuncia los casos de maltrato animal y venta ilegal de animales de compañía. Cada ciudad tiene un ente de control en el marco de las ordenanzas locales. Averigua cómo contactar a los respectivos agentes de control, o los formularios en línea, o el número destinado para el efecto; en los casos más graves es posible que la línea de emergencia 911 pueda coordinar el rescate y atención con tu municipio local. 


En otros casos:

  • Investiga sobre la presencia de perros y gatos en las calles de tu barrio o cooperativa; pregunta a conocidos, amigos o familiares si saben de donde provienen y entra en contacto con los tutores o familia del animal para pedirles que mejoren su cuidado.
  • ¡Eleva tu voz! Si tus autoridades locales permiten la venta de perros y gatos, no tienen un programa público de cuidado y atención, o inclusive promueven el envenenamiento masivo como método de control, hazles conocer tu opinión a través de formularios oficiales o redes sociales. 
  • Organízate con quienes comparten tu indignación. Las acciones informativas en espacios públicos son buena idea: carteles, cánticos, entrega de información a quienes circulan por el lugar. Realiza publicaciones, peticiones, comparte en redes sociales tu mensaje para evitar que más animales sufran abandonados a su suerte.
  • ¿No sabes bien cómo podrías ayudarlos? ¿tienes algún proyecto particular en mente? Te podemos asesorar, comunícate con nosotros a través de nuestros contactos.

    CONOCER PARA CUIDAR, ENTENDER PARA RESPETAR