En septiembre de 2018 tuvimos la gran oportunidad de visitar proyectos de manejo de fauna tanto de carácter público como privado de manejo de fauna en la ciudad de San Francisco, estado de California en Estados Unidos. Nuestro objetivo fue conocer avances en el manejo y protección de los animales con los que se convive en las ciudades, tanto a nivel operativo, administrativo y gerencial. Si bien es cierto que las realidades culturales, sociales y económicas de esta ciudad son muy diferentes a las de nuestro país, existen también muchas semejanzas, y es sobre ellas en las que nos hemos capacitado para servir mejor en Ecuador.

 

El manejo y protección de los animales que forman parte de la llamada “fauna urbana” es un campo de conocimiento y acción relativamente reciente en el país. Cierto es que las primeras normativas y políticas públicas nacen en el año 2004 con la promulgación de las ordenanzas de Cuenca, Guayaquil y Quito, sin embargo es en el último lustro que gracias a la creciente sensibilidad social así como la evidente necesidad de los animales, los programas de manejo de fauna urbana a nivel público y privado (activista sobre todo) han crecido notoriamente; así mismo ha crecido la necesidad de que las acciones tanto desde los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs) y las sociedades protectoras civiles sean cada vez más técnicas y eficientes.
Siendo así, tuvimos la oportunidad de asistir a una nueva capacitación, esta vez en San Francisco (EEUU) con el firme propósito de ofrecer mejores servicios y apoyar de mejor manera a otros grupos de protección animal públicos y privados aquí en el Ecuador.

La Sociedad Protectora (SPCA) de San Francisco  es una de las más antiguas de los Estados Unidos. Fundada en 1868, la SPCA se dividió en los años 80 en dos, una institución de carácter público, el Centro de Cuidado y Control Animal (Animal Care and Control - ACC) y una privada (que se sigue llamando SPCA San Francisco).
Actualmente el Condado mantiene un programa municipal de manejo de fauna que se sustenta tanto en los impuestos de los contribuyentes así como autogestión y donaciones. La ACC se dedica al registro, seguimiento, control y sanción ante el maltrato y las infracciones en la tenencia de muy diversas especies, tanto de compañía que son populares y permitidas en esta ciudad (tales como perros, gatos, conejos, hamsters, peces y algunas especies mayores como caballos, burros y vacas), y animales silvestres propios del entorno (entre ellos coyotes, liebres, palomas y algunas aves rapaces).

Animal Care Control San Francisco
Area de juegos y paseos en el programa municipal 
Animal Care & Control

El programa municipal tiene 14 oficiales de policía dedicados exclusivamente a recibir, investigar y actuar sobre los casos de maltrato de cualquier especie. Los animales rescatados de estas situaciones de maltrato y abandono son mantenidos, recuperados y entregados en adopción. Por supuesto, en ocasiones los animales llegan en tan mal estado, que tienen que ser sacrificados con la finalidad de evitar mayores sufrimientos.


Lagartija en recuperación en el Centro de Control y Atención Animal de San Francisco

 

Por otro lado, la SPCA se encarga del control poblacional de perros y gatos a través de esterilización y contracepción en machos y hembras de estas especies, además de actividades de información y educación sobre tenencia responsable de animales, educación en convivencia con especies no domésticas y silvestres, y la recuperación y posterior adopción de los casos más graves de maltrato, para los cuales hay adoptantes dispuestos gracias a una cultura ciudadana muy clara que motiva a recibir animales viejitos, enfermos, o con alguna discapacidad.

Conocimos además a la organización Mutville  cuya labor exclusiva es cuidar, recuperar y entregar en adopción únicamente perritos viejitos, normalmente mayores de 12 años.


Es muy importante reconocer que la ayuda a los animales no solo tiene que ver con tener mejor infraestructura o mayor presupuesto de las instituciones de atención, sino que existe una cultura de la ciudad que motiva a la gente a atender bien a sus animales, a gastar lo que sea necesario así sea con servicios de bajo costo, a involucrarse y denunciar casos de maltrato, a adoptar, a cuidar de las especies silvestres y cumplir con las restricciones de caza y pesca, a donar a los grupos de protección, etcétera. Desde este punto de vista, el éxito de la ciudad en el manejo y protección de su fauna es tarea de todos.

Los estándares de manejo y bienestar animal tanto en la SPCA como en ACC y Mutville son muy altos, lo cual garantiza una gran recuperación y por ende posibilidad de adopción de los animales. El personal está muy calificado, tienen gran cantidad de voluntarios muy entusiastas y comprometidos, y los costos de los servicios si bien no son altos ayudan a sostener las actividades de los programas. Se conoció que la política pública que gestiona el Municipio de la ciudad mantiene el presupuesto del programa municipal (de más de 6 millones de dólares anuales) reconociendo su importancia y reforzando su institucionalidad a largo plazo.

Nos resultó interesante conocer la excelente relación que mantienen los programas de protección públicos y privados, que la comunicación entre las instituciones es constante y por ende el apoyo entre ellas. Cuando alguna de las organizaciones requiere por ejemplo espacio para albergar a los animales, o si se requiere apoyo de especialistas de uno u otro lado, etc. Dado que no hay superposición de funciones y las competencias están diferenciadas así como claras las capacidades de cada organización y su función social, no se percibe rivalidades ni peleas entre estas organizaciones. En particular este es un tema sobre lo que es muy necesario reflexionar en nuestro país, la necesidad de trabajar en conjunto, de manera técnica, ética y eficaz pensando siempre en los animales y personas favorecidas.

Queremos agradecer la excelente disposición y atención por parte del departamento municipal Animal Care and Control en la figura de Deb Campbell, al centro de acogida Mutville y su directora Laurie Routhier, así como a Suzanne Hollis de la Sociedad Protectora de Animales de San Francisco, quienes nos permitieron conocer todos sus procesos operativos, estructura organizacional y compartir sus conocimientos y experiencias.