Desde su constitución en julio de 2012, TerrAnimal planteó entre sus objetivos el "involucrarse  en discusiones políticas no partidistas respecto a temas de protección animal, y ser un actor relevante para la toma de decisiones."
Siguiendo estos preceptos de los cuales estamos absolutamente convencidos por varios motivos que explicaremos enseguida, hemos decidido desarrollar algunas actividades en miras de las elecciones seccionales que se llevarán a cabo en febrero de 2014.

 

Por ejemplo, en la ciudad de Quito que es nuestra sede,  desde diciembre de 2013 hemos venido reuniéndonos con jefes de campaña y coordinadores de diferentes partidos políticos, o enviando propuestas y manteniendo conversaciones via electrónicas sobre temas muy variados, especialmente en manejo humanitario de fauna urbana. Así, todos los candidatos a la alcaldía han recibido o lo harán durante enero de 2014 un proyecto desarrollado por TerrAnimal donde explicamos desde un punto de vista técnico, científico, ético y lógico la importancia de instituir definitivamente en la ciudad capital un Programa Integral de Manejo de Fauna Urbana el cual se enlace con otros muy importantes como lo son el de seguridad ciudadana, conservación ambiental y salud pública.

El mencionado proyecto es fruto de nuestra experiencia, investigación y visitas que hemos podido realizar a instituciones como: Departamento de Control Animal del condado Anne Arundel estado de Maryland (EEUU), programa de Bienestar Animal del municipio de Medellín (Colombia), Baltimore Humane Society del estado de Maryland (EEUU), Programa de Fauna Urbana del Municipio de Ambato, la capacitación recibida de la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals, y el aporte de colegas de otras sociedades protectoras ecuatorianas y muchísimos amigos de nuestra organización quienes han expresado sus inquietudes y anhelos respecto a la situación que viven los animales en nuestras ciudades.

Y ¿por qué creemos que es importante involucrarse en las decisiones políticas? Aquí algunas razones:

  • El Ecuador se rige en un sistema político basado en la democracia representativa con la oportunidad de una participación ciudadana mediante diferentes herramientas consagradas en la Constitución, lo que permite que por derecho (hasta diríamos que por obligación) los ciudadanos utilicemos esas herramientas para proponer cambios y mejoras a través de la democracia participativa.
  • Los temas de protección animal y de medio ambiente (en nuestra experiencia) nunca han tenido tanta relevancia como en la actualidad y es menester de la sociedad moderna proponer un cambio en los paradigmas relacionados al trato que tenemos hacia la Naturaleza y los animales en general (con miras a nuestro propio bienestar también) y es la obligación de los potenciales representantes ciudadanos (candidatos) tomar en cuenta estas propuestas.
  • Las decisiones que se puedan tomar en el ámbito del sistema político y reflejadas en instrumentos tales como: ordenanzas, acuerdos, leyes, convenios, decretos, etc., tienen mucho mayor alcance que lo que en ocasiones los activistas podemos lograr desde nuestros diferentes espacios de lucha constante los cuales, sin desmerecerlos, de momento son mundos pequeños, aislados, desarticulados de un engranaje mayor y de programas a largo plazo consistentes con la realidad nacional, el espíritu social y la necesidad de los animales.
  • Porque el movimiento de protección animal en Ecuador, tal como sucede en la gran mayoría de países "de la primavera" (los antes llamados tercermunistas) se encuentra en franco crecimiento y ha tenido que vivir desde el ridículo hace algunas décadas, al desarrollo de ideas, estrategias propias y resultados certeros hace varios años,  y más actualmente a estar en capacidad de luchar por un espacio donde pueda tomar decisiones de envergadura tal como lo es el sistema político electoral. En ese sentido hemos conocido por primera vez (en nuestros años de experiencia) de candidatos declarados animalistas y que pugnan por un cargo exclusivamente bajo esa premisa (no entraremos por esta ocasión en análisis sobre lo que es un "candidato animalista") y cuyas propuestas son la respuesta de una ciudadanía cada vez más informada, consciente y ávida de que los discursos y la lucha de décadas sostenida desde los más diversos rincones y por los más diversos actores,  se materialicen en acciones serias y consistentes a favor no solo de los animales, sino de una sociedad urgida de paz y un medio ambiente necesitado de reparación.

Dicho lo cual, los invitamos a todos a reflexionar seriamente sobre el poder de nuestro voto, no sólo por la cuestión animalista,  porque consideramos que un candidato debe ser muy completo y tener una propuesta real y  muy amplia que incluya temas sociales y ambientales.

Que en estas elecciones 2014 ganen los candidatos más aptos en todo sentido.

PD: Les invitamos también a leer nuestro editorial publicado en noviembre de 2013 http://wp.me/p2Auks-5m