En TerrAnimal creemos firmemente que la protección a los animales nace de la conciencia individual y se afianza en las pequeñas pero valiosas acciones que las personas realizan a diario.
Este es el caso de "Negrito" un perro que fue acogido hace aproximadamente un año en la urbanización "Ushimana" localizada en el barrio del mismo nombre, en el sector del Valle de Los Chillos próximo a Quito.

Su situación goza de todas las características propias de cuando un grupo de personas interesadas deciden acoger a un perro callejero y compartir su cuidado. En un inicio él fue aceptado, moraba en el parque y se alimentaba de lo que le brindaban ciertos vecinos. Luego vinieron algunos problemas entre ellas las acusaciones de ciertas personas de "ser sucio" o incluso una amenaza a la seguridad de los niños u otros animales.

Entonces personas interesadas en preservar su salud y seguridad se contactaron con nosotros, preocupados por que las discusiones entre vecinos escalen e incluso se llegue a tomar represalias contra el animal a través por ejemplo el envenamiento u otros métodos que provoquen sufrimiento. Acudimos el 14 de julio de 2013 a una charla con la comunidad y fue realmente un gusto ver como las personas se habían organizado para el cuidado de Negrito: su alimentación, vacunas, refugio físico e inclusive se acogieron a la ayuda que pudimos brindar en nuestra última jornada de esterilización.

El resultado no puedo ser más alentador. Esa mañana conversamos sobre la legislación vigente para la tenencia responsable de animales de compañía, sobre técnicas de aproximación e interacción seguras entre el humano y el animal (sobre todo enfocado a los niños), además que pudimos apreciar el comportaniento de este hermoso perro comprobando que es de hecho bastante sociable y manifiesta su instinto de protección del lugar (ladra con intensidad a las personas desconocidas, pero no ataca) demostrando un comportamiento natural no dañino.

Queremos agradecer a los vecinos de la urbanización "Ushimana" por su confianza en permitirnos compartir nuestros conocimientos y así ayudar a mejorar la relación entre humanos y animales en este barrio. Una muestra de que una comunidad organizada puede ayudar a los animales de manera muy efectiva y sin violencia.